El Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha ha sido escenario de un encuentro simbólico entre cultura, naturaleza y memoria con la visita de Joan Manuel Serrat, galardonado con el Premio Glauka 2026.
Hay canciones que nos acompañan toda la vida, versos que nos hacen mirar el mundo de otra manera y lugares que se convierten en escenarios de recuerdos inolvidables. El pasado 26 de octubre, el Museo Paleontológico de Castilla-La Mancha (MUPA), en Cuenca, reunió todos estos elementos en una jornada protagonizada por el cantautor Joan Manuel Serrat.
Con motivo de la entrega del XXXV Premio Glauka, concedido por la Asociación Amigas de la Lectura de Cuenca, Serrat participó en una plantación simbólica de genista en los jardines del museo, un gesto que conecta la música con el paisaje y la naturaleza.
La genista, conocida también como retama o aliaga, tiene un significado especial en el imaginario musical del artista, ya que aparece en los versos de Mediterráneo, una de sus canciones más emblemáticas. Su plantación en el MUPA convirtió la visita en un pequeño homenaje a la capacidad de la cultura para crear vínculos entre las personas, los lugares y sus recuerdos.
Un jardín para la cultura y la memoria
La jornada también dejó otro gesto cargado de significado: la dedicación de un juncal de las charcas de los jardines del museo a la escritora Irene Vallejo, reconocida con el Premio Glauka en 2021.
De esta manera, el MUPA se convirtió en un espacio de encuentro entre distintas formas de conocimiento y expresión. La paleontología, la literatura, la música y la naturaleza compartieron protagonismo en una iniciativa que invita a descubrir el patrimonio desde una perspectiva más amplia y humana.



